La cruz del P. Ramón Mª Andréu - Objetos encontrados

ramon

El P. Ramón M. Andréu anotó este hecho extraordinario del que él mismo fue testigo:
«El día 15 de agosto [de 1961], una de las niñas rezó el rosario con uno que yo le había dado. Al devolvérmelo después, observamos que le faltaba la cruz; se había desprendido y perdido. Era inútil buscarla por aquellas calles, callejas y caminos… Al cabo de veinte días, el 5 de septiembre, se me ocurrió decir a las niñas que preguntasen a la Virgen por la cruz de mi rosario. Yo mismo pude oír el diálogo en que le preguntaban, y cómo se iba concretando el sitio exacto. Al concluir el trance, fuimos sin ninguna vacilación al sitio indicado, y allí apareció la cruceta, bajo una piedra, entre el barro».

Este hecho, y muchos semejantes, dejaban a los testigos sorprendidos, ya que era evidente la imposibilidad de que las niñas conociesen los lugares en que se encontraban los objetos. Entre el barro, las rocas y la hierba encontraban los objetos perdidos y los devolvían a sus dueños. Además las niñas, en éxtasis, se dirigían de manera absolutamente certera, sin titubeos, al punto exacto en que se encontraban los objetos, sin dejar de mirar hacia arriba.